daniela-mow:
Hace un rato iba en el transporte público, tan despistada y pensativa como siempre. Poco después que me bajé comenzó a llover, e iba a sacar el paraguas que siempre cargo conmigo para protegerme, pero no lo encontré y me di cuenta de que lo había dejado en el bus y que lo había perdido. Me decepcioné totalmente por haberme olvidado de él, pues ahora que estamos en invierno lo necesitaba más que nunca para protegerme de la lluvia. De una vez fui a comprarme uno nuevo y ahora todo el tiempo ando ansiosa y pendiente de asegurarme de que lo cargo siempre conmigo. Después me puse a reflexionar un poco. Nunca le había dado tanta importancia a aquel paraguas hasta que se me perdió. De hecho, hasta me dolió. Ya tenía uno, no era necesario invertir en otro. Fue hasta después de que se me perdió cuando me di cuenta de lo importante que era y que no podía seguir siendo así de despistada con mis cosas, con mi vida. Así mismo me sentí con todas las personas que he perdido, que he amado y he dejado ir. Cuando las tenía en mi vida, era demasiado feliz, pensaba que los valoraba, pero no lo suficiente. Pues le di cabida a mis defectos para que los empujaran fuera de mi vida, y ahora que no están, me hacen mucha falta. Y así como a un paraguas, siento que los necesito tanto para el verano como para el invierno; a cada segundo, a todo momento, para que me protejan, para que me amen. Pero los perdí. Y tristemente no sólo puedo, como el paraguas, ir a conseguir a otras personas como ellos. Ellos son únicos y extremedamente especiales. Sólo me queda la lección y unas cuantas heridas en mi alma de poeta. Definitivamente no volveré a correr el riesgo de perder mi paraguas nuevamente, así me protejo y me evito un resfriado, ni tampoco perder a las personas que ahora más amo en este momento, así vivo más feliz. La verdad me gustaría que los que se fueron, volvieran; que la vida me diera con ellos una segunda oportunidad. Mas acepto las cosas como son y que no las puedo cambiar. Y aunque en realidad siempre me veas cruzando las calles, bajo la lluvia, con mi nuevo paraguas y una radiante sonrisa… En mi mente, desde que se fueron aquellas personas que tanto amé, estoy parada bajo la lluvia, sin paraguas, así todo el día, pasando frío y sin poder moverme. Y todo esto, por no saber valorar.
— Daniela Mow